Jalisco concentra hoy alrededor del 70% de las empresas de diseño de semiconductores en México y se consolida como el principal polo tecnológico del país. Eso no es un dato menor: significa que la infraestructura, el talento y los proveedores especializados están más cerca de los empresarios tapatíos que en cualquier otro momento de la historia.
El acceso a herramientas de inteligencia artificial ha dejado de ser exclusivo de los grandes corporativos. Hoy, una empresa mediana puede automatizar procesos repetitivos, integrar un asistente conversacional con sus clientes o analizar sus datos financieros con herramientas cuyo costo se ha reducido significativamente en los últimos años. En México, el uso empresarial de estas tecnologías creció 965% entre 2018 y 2024.
El reto no está en la disponibilidad de las herramientas. Está en tres decisiones que muchos empresarios posponen: qué proceso automatizar primero, con qué proveedor hacerlo y cómo estructurar jurídica y fiscalmente la inversión para que tenga sentido real dentro del negocio.
Desde la perspectiva de Grupo LGO, incorporar tecnología a una empresa no es una decisión exclusivamente técnica. Implica revisar los contratos con proveedores de software, entender el tratamiento fiscal de las inversiones en activos intangibles y verificar que los datos que se comparten con plataformas externas estén protegidos conforme a la regulación vigente.
La tecnología disponible hoy es una oportunidad concreta. Aprovecharla bien requiere más que una suscripción a una plataforma.
¿Tu empresa ya está incorporando herramientas de inteligencia artificial? ¿Cuál fue el primer proceso que automatizaste?
Edgar Mizhraim Lugo García | Socio Grupo LGO contacto@lgo.mx | 33 1876 1361
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