El gobierno de Jalisco activó en las últimas semanas dos programas que merecen atención: el Premio Jalisco al Emprendimiento 2026 y el programa “Mi Primer Millón 2026”. El primero reconoce proyectos con hasta 190,000 pesos en estímulo económico por categoría, más mentorías, difusión institucional y acceso preferente a la Red de Centros de Innovación y Emprendimiento del estado. El segundo, impulsado por la Secretaría de Desarrollo Económico, seleccionará 30 empresas del sector de bienes de consumo para escalarlas hacia mercados nacionales e internacionales, con premios de hasta un millón de pesos.

Estas convocatorias no son la novedad. La novedad es el contexto en el que ocurren.

En el primer trimestre de 2026, México recibió 23,591 millones de dólares en Inversión Extranjera Directa, un récord histórico trimestral con crecimiento anual del 10.4%. El nearshoring está empujando demanda industrial, de servicios y de manufactura en estados como Jalisco, Querétaro y Nuevo León. Las empresas locales que tienen su situación fiscal en orden y su estructura jurídica documentada son las primeras en poder sumarse a esa cadena de valor.

Lo que muchos emprendedores todavía pasan por alto es esto: los programas de apoyo, los fondos estatales y las alianzas comerciales serias exigen documentación legal y fiscal impecable. No se trata de burocracia por cumplir. Se trata de estar listo cuando la oportunidad llega.

En Grupo LGO trabajamos con empresarios que están en ese proceso: quienes quieren crecer y necesitan que su base jurídica, fiscal y contable esté a la altura de sus ambiciones. Es la diferencia entre ver pasar una convocatoria y poder concursarla.

El Premio Jalisco al Emprendimiento cierra convocatoria este mes. El programa “Mi Primer Millón” también. El momento de ordenar tu empresa es siempre antes de que llegue la oportunidad, no después.